Ciclistas insólitos


Ah, qué tiempos aquellos, cuando estaba aprendiendo a andar en bicicleta, y me pegaba unos tortazos impresionantes contra el suelo con mi primera bici…

Fijo que os creíais que lo de andar en bici era algo que sólo hacemos las personas. Pues no es así, y aquí va la primera prueba:

Vale, vale, los monos son muy listos, se parecen mucho a nosotros, nos imitan, y, claro, acaban hasta andando en bici.

Pues nada, nada: les presento a todos ustedes nada más y nada menos que el primer robot ciclista de la historia, que, para más señas, es japonés:

Haz clic en el vídeo para verlo:

Las estatuas que caminan


En la otra punta del mundo, atravesando una burrada de kilómetros de agua desde el cacho de tierra más cercano, hay una bellísima isla que, por haber sido descubierta el día de Pascua de Resurrección, se llama la Isla de Pascua:

Se cuenta que sus antiguos habitantes, conocidos como los rapanui, llegaron hace 1600 años desde la mítica isla de Hiva, guiados por su primer ariki (rey), Hotu Matu’a.

Adoraban a sus antepasados, a quienes representaban con estatuas gigantescas, llamadas moái, de las que llegaron a hacer unas mil. Aquí tenéis unos cuantos:

En su momento de mayor esplendor, los rapanui crearon una avanzada civilización, que se dividía en dos grupos, a los que llamaban «los orejas pequeñas» y «los orejas largas», que, por lo que dicen, eran muy hábiles labrando la piedra.

Aquí tenéis un ejemplo de rongo-rongo, el idioma de los rapanui:

Si no habéis entendido lo que pone, es normal: hoy en día ya no queda nadie que sepa leerlo.

Cuando los rapanui llegaron a la isla, estaba cubierto de hermosos bosques, pero, con el tiempo, fueron cortando todos los árboles, hasta que, hace unos cuatro siglos, la ecología de la isla estaba tan mal, que empezaron a pasar hambre. Estallaron terribles guerras entre los habitantes de la isla, y situación llegó a ser tan terrible que acabaron ocultándose en cuevas para huir de sus enemigos. Para cuando llegaron los descubridores europeos quedaban ya pocos nativos con vida, por lo que se sabe muy poco sobre su cultura.

Uno de los mayores misterios es cómo pudieron los rapanui construir los moáis y colocarlos donde están, pesando como pesan varias toneladas. Según las leyendas, nadie los movió: había gente que tenía el don de hacerlos andar siempre que querían. Se ha pensado en sistemas como llevarlos sobre rodillos, arrastrándolos, etc., pero la mayoría de esos sistemas, simplemente, no aguantan tanto peso. ¿Cómo lo hacían? Quizá la respuesta esté en este vídeo que se ha grabado este mismo año:

El moái que se ve en el vídeo es una copia, pero está hecho de la misma piedra, y pesa nada menos que 5 toneladas (que viene a ser lo que pesan 5 coches).

Así que quizá las leyendas sean ciertas…

Mes de la ecología


Hola chicos, como ya sabréis este mes lo dedicaremos a la ecología.

Así que aquí os dejamos un pequeño video de alguna cosilla que nuestro amigo Tipitapito hace para ayudar al planeta.

Coches voladores


Atentos a la pista de Scalextric más extraña que hayáis visto nunca:

Aquí no hay efectos especiales, ni trucos, ni nada: los coches están volando sobre la pista de carreras. ¿Cómo lo hacen? Pues por medio de la levitación cuántica. ¿Y eso qué es? Pues es algo que pasa por el efecto Meissner, que se produce cuando un material se vuelve superconductor. Ya, ya; yo tampoco sé muy bien qué es lo que acabo de decir. El caso es que si coges un disco de un metal especial, y lo congelas a 200 grados bajo cero (¡qué frío!), y lo acercas a imanes, el disco vuela y hace cosas tan increíbles como las que salen en este vídeo:

Atentos a eso blanco que aparece en el disco: no es nata, no es hielo, ¡es nitrógeno congelado! Para que os hagáis una idea, es lo que tienes cuando coges aire (quitando cuatro cosas) y lo enfrías a menos de 200 grados bajo cero, hasta congelarlo. Por eso, se va deshaciendo rápidamente a lo largo del vídeo: es como ver fundirse el hielo, sólo que esto se vuelve aire directamente. No tiene tiempo para ser líquido… Los coches del primer vídeo tienen también un poco de nitrógeno congelado dentro; por eso van soltando humo al correr: es el nitrógeno que se va escapando a medida que se deshace. Eso sí, si alguno estaba pensando en pedirse una pista de estas por su cumple, se va a tener que fastidiar, porque estas cosas sólo existen en laboratorios y similares. Sí, yo también quería uno…