Ciclistas insólitos


Ah, qué tiempos aquellos, cuando estaba aprendiendo a andar en bicicleta, y me pegaba unos tortazos impresionantes contra el suelo con mi primera bici…

Fijo que os creíais que lo de andar en bici era algo que sólo hacemos las personas. Pues no es así, y aquí va la primera prueba:

Vale, vale, los monos son muy listos, se parecen mucho a nosotros, nos imitan, y, claro, acaban hasta andando en bici.

Pues nada, nada: les presento a todos ustedes nada más y nada menos que el primer robot ciclista de la historia, que, para más señas, es japonés:

Haz clic en el vídeo para verlo:

Coches voladores


Atentos a la pista de Scalextric más extraña que hayáis visto nunca:

Aquí no hay efectos especiales, ni trucos, ni nada: los coches están volando sobre la pista de carreras. ¿Cómo lo hacen? Pues por medio de la levitación cuántica. ¿Y eso qué es? Pues es algo que pasa por el efecto Meissner, que se produce cuando un material se vuelve superconductor. Ya, ya; yo tampoco sé muy bien qué es lo que acabo de decir. El caso es que si coges un disco de un metal especial, y lo congelas a 200 grados bajo cero (¡qué frío!), y lo acercas a imanes, el disco vuela y hace cosas tan increíbles como las que salen en este vídeo:

Atentos a eso blanco que aparece en el disco: no es nata, no es hielo, ¡es nitrógeno congelado! Para que os hagáis una idea, es lo que tienes cuando coges aire (quitando cuatro cosas) y lo enfrías a menos de 200 grados bajo cero, hasta congelarlo. Por eso, se va deshaciendo rápidamente a lo largo del vídeo: es como ver fundirse el hielo, sólo que esto se vuelve aire directamente. No tiene tiempo para ser líquido… Los coches del primer vídeo tienen también un poco de nitrógeno congelado dentro; por eso van soltando humo al correr: es el nitrógeno que se va escapando a medida que se deshace. Eso sí, si alguno estaba pensando en pedirse una pista de estas por su cumple, se va a tener que fastidiar, porque estas cosas sólo existen en laboratorios y similares. Sí, yo también quería uno…