Tipitapito

No hace muchos años, un día de otoño, en el barrio de Astrabudua nació un perro, pero no un perro como otro cualquiera. Al cabo de unos pocos años se quedó solo. A pesar de haberse quedado huérfano se le habían quedado grabados los valores que le enseñó su madre, valores como ser valiente, generoso, ayudar a la gente, respetar a los demás…

Como todo perro, tenía un nombre con el que todos le conocían, y era Tipitapito. Al ser un perro muy juguetón, le gustaba estar siempre rodeado de niños, y pensó que el mejor lugar para vivir era el txiringuito, porque al encontrarse al lado de donde iban a la catequesis, podría enterarse de las actividades que les gustaba hacer, como jugar, hacer excursiones, fiestas…

Tipitapito disfrutando de la lectura Un buen día decidió formar un grupo con algunos niños del barrio, para poder hacer cosas en beneficio del barrio: no ensuciar las calles, reciclar la basura, ayudar a las personas mayores… Pero todo esto lo hacía de una forma divertida. Cuando hacían excursiones, les enseñaba a querer y respetar la naturaleza. Cuando se quedaban en el barrio, les enseñaba a jugar sin necesidad de juguetes caros y complicados, y a recoger cosas que ya no servían para hacer las cosas más sorprendentes y divertidas.

Y así fue como Tipitapito fundó Tipi Tapa, y todos los niños del barrio fueron felices.