La aventura de Celuloide Jack 2


La aventura de celuloide jack ll

Haz clic sobre la imagen si quieres verla más grande. Para leer “La aventura de Celuloide Jack” desde el principio, pulsa aquí.También puedes leer las aventuras anteriores de Tipitapito y sus amigos:

  1. El misterio del bote de mermelada
  2. El vecino espacial
  3. Vacaciones movidas
  4. El enigma de los serios
  5. El torneo de tipiatletismo
  6. El caso del cuadro
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Cumpleaños de Eneko


Hoy un amigo nuestro cumple 10 años. Todos le conocemos, ya que lleva un año viniendo a Tipi Tapa. ¡Es Eneko! Si queréis felicitarle podéis dejarle un comentario aquí.

Evangelio según San Juan 10, 27-30


porta4pasc13En aquel tiempo, dijo Jesús:

— Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno.

Palabra del Señor

Y este domingo…


El próximo domingo estaremos pendientes del tiempo, que estamos en la recta final del curso y queremos intentar hacer actividades al aire libre.

Y qué tenemos preparado para este domingo? Algo divertido… pero para eso tendréis que venir en deportivas para no estropear los zapatos demasiedo…

¿Qué será lo que vamos a hacer? El domingo lo verás.

Te esperamos!!

Sueños de papel


Suenos-de-papel_titeresEl 21 de abril, domingo a las 17:30h, el Teatro Campos Elíseos ofrecerá una nueva sesión de los Domingos de Títeres. En esta ocasión, propone un espectáculo destinado a estimular la imaginación sonora, visual y perceptiva de los más pequeños.

La compañía Del redoble teatro y títeres ofrecerá ‘Sueños de papel’, una sesión en la que los sueños de una payasa llevarán al espectador a sumergirse en el mar, con sirenas cantantes y pulpos rítmicos. En ‘Sueños de papel’ se insinuará un circo que sale de una caja, donde Amatista, la acróbata, sueña con ser alta… Nos invitan a danzar y a volar… y a convertirnos todos en muñecos de papel.

Evangelio según San Juan 21. 1-19


LECTURAEn aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera:

Estaban juntos Simón Pedro, Tomás apodado el Mellizo, Natanael el de Caná de Galilea, los Zebedeos y otros dos discípulos suyos. Simón

Pedro les dice:

— Me voy a pescar.

Ellos contestaban:

— Vamos también nosotros contigo.

Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada.

Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Jesús les dice:

— Muchachos, ¿tenéis pescado?

Ellos contestaron:

— No.

Él les dice:

— Echad la red a la derecha de la barca y encontrareis.

La echaron, y no tenían fuerzas para sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo que Jesús tanto quería le dice a Pedro.

— Es el Señor.

Al oír que era el Señor. Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaba de tierra más que unos cien metros, remolcando la red con los peces.

Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice:

— Traed de los peces que acabáis de coger.

Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús les dice:

— Vamos, almorzad.

Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quien era, porque sabían muy bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da; y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos.

Después de comer dice Jesús a Simón Pedro:

— Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?

Él le contestó:

— Sí, Señor, tu sabes que te quiero.

Jesús le dice:

— Apacienta mis corderos.

Por segunda vez le pregunta:

— Simón, hijo de Juan, ¿me amas?

Él le contesta:

— Sí, Señor tu sabes que te quiero.

Él le dice:

— Pastorea mis ovejas.

Por tercera vez le pregunta:

— Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?

— Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le contesto:

— Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero.

Jesús le dice:

— Apacienta mis ovejas. Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras.

Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios.

Dicho esto, añadió:

— Sígueme.

Palabra del Señor