Madagascar 3: De marcha por Europa


Alex, Marty, Gloria y Melman están decididos a regresar como sea al Zoo de Central Park en Nueva York. Tras abandonar África, toman un desvío y emergen, literalmente, en Europa, persiguiendo a los pingüinos y chimpancés que se las han arreglado para hacer saltar la banca de un casino de Monte Carlo. Pronto, los animales son descubiertos por la capitana Chantel DuBois, una testaruda francesa encargada del control de animales, y a la que no le gusta nada que unos animales del zoo anden sueltos por su ciudad, ¡pero le encanta la idea de cazar un león por primera vez! Los del zoo encuentran el escondite perfecto en un circo ambulante en donde elaboran un plan para relanzar al circo, descubrir algunos nuevos talentos y llegar vivos a Nueva York.

Evangelio según San Juan 6, 1- 15


En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del lago de Galilea (o de Tiberíades). Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacia con los enfermos. Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca de la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente dijo a Felipe:

— ¿Con qué compraremos panes para que coman estos? (lo decía para tentarlo pues bien sabía él lo que iba a hacer).

Felipe le contestó:

— Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo.

Uno de sus discípulos, Andrés el hermano de Simón Pedro, le dijo:

— Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces, pero, ¿qué es esto para tantos?

Jesús dijo:

— Decid a la gente que se siente en el suelo.

Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron: sólo los hombres eran unos cinco mil. Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados; lo mismo todo lo que quisieron del pescado. Cuando se saciaron, dijo a sus discípulos:

— Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se desperdicie.

Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido.

La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía:

— Este si que es el Profeta que tenía que venir al mundo.

Jesús sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña, él solo.

Palabra del Señor

Cine en la calle: Un Dios salvaje


El ayuntamiento de Erandio ha organizado para el próximo viernes 27 de julio una sesión de cine al aire libre en las escuelas de Arriaga.

Podremos ver la película “Un Dios salvaje” a las 22h y de manera gratuita, así que no podéis faltar. Es una película recomendada a mayores de 12 años, que también nos acordamos de vosotros.

Dos niños de unos once años se enfrentan con violencia en un parque. Labios hinchados y algún diente roto…. Los padres de la “víctima” han invitado a su casa a los padres del “matón” para resolver el conflicto. Lo que comienza siendo una charla con bromas y frases cordiales, adquiere un tinte más violento a medida que los padres van revelando sus ridículas contradicciones y grotescos prejuicios sociales. Roman Polanski dirige esta película que lleva a la gran pantalla “Un dios salvaje”, la obra de teatro de Yasmina Reza.

Evangelio según San Marcos 6, 30- 34


En aquel tiempo los Apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que había hecho y enseñado. Él les dijo:

— Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco.

Porque eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.

Palabra del Señor